El Sarcófago de Munio, en Santa María de Bareyo


De las muchas cosas que admiran al entrar en la Iglesia de Santa María de Bareyo, una de las que suele pasar desapercibida entre tantas maravillas es una tapa de sarcófago instalada en la entrada. Hallada en el año 2003, consecuencia de las excavaciones llevadas a cabo a la par de la restauración de la Iglesia, llama la atención más que por su decoración, que se limita al pie y la cabecera, por su epigrafía.

Se trata de una tapa de sarcófago trapezoidal, con dos metros de longitud, con la cara superior convexa y abombada, tallada en roca arenisca, sobre la que aparece una inscripción en caracteres latinos, en concreto una lauda sepulcral, sobre el enterramiento de un noble, o un miembro destacado del Clero de Bareyo,  de nombre Munio.

La inscripción ha perdido algunas letras por el desgaste, ya que el estado de conservación no es de los mejores, aunque se puede leer:

“OBIIT FAMULO DEI MUNIO (…) ERA CXXII PS MLA”. La traducción de la misma en base al estudio llevado a cabo por Alberto Peña Fernández para la Revista Altamira ( Altamira: Revista del Centro de Estudios Montañeses, ISSN 0211-4003, Nº 77, 2009, págs. 105-129) podría ser la siguiente: “Falleció el siervo de Dios Munio en la era Ciento Veintidós después de la Milésima (Año 1084)”.

El interés del sarcófago reside principalmente en su fecha, ya que daría cuenta de la existencia en Bareyo de una edificación anterior a su fábrica románica, que suele fecharse en la segunda mitad del siglo XII. La ausencia de fuentes documentales anteriores a la primera mención, que data de 1195, dificulta aventurarse en esta hipótesis, aunque la arqueología, como en este caso, puede ayudar. También es interesante el protagonista de la misma, ya que podría tratarse bien de algún miembro destacado del clero de Bareyo, bien de algún noble benefactor de la zona que hubiera ejercido vínculo de patronazgo con la Iglesia lo que reforzaría la hipótesis de la fundación privada, dentro del fenómeno de las Iglesias Propias estudiado ampliamente por María Isabel Loring García (Nobleza e Iglesias propias en Cantabria, Studia historica. Historia medieval, ISSN 0213-2060, Nº 5, 1987, págs. 89-121).

En definitiva, sirva este post, simplemente informativo, para que los visitantes se paren a admirar este sarcófago, que, como comentaba al principio, suele pasar desapercibido al espectador, entre todas las maravillas que encierra la Iglesia de Santa María de Bareyo.

Más Información

Localización:

Comentarios
* No se publicará la dirección de correo electrónico en el sitio web.