La Noche de San Juan: Enramadas amorosas y otras tradiciones.


Anclada en su herencia prerromana de celebración del final de la Primavera, la noche del 24 de Junio se celebra la Noche de San Juan. 

En tierras Cántabras siempre se han celebrado con ritos que tenían que ver con el fuego, el agua y la recogida de hierbas, constituyendo además el solsticio de verano, una fecha clave en el calendario agrícola y ganadero. Según Caro Baroja, la relación de esos ritos de celebración herencia prerromana, tuvo su conexión con el Cristanismo a través del bautismo de Jesús por parte de San Juan, advocación del bautista bajo la cual se cristianizaron toda una serie de ritos que a día de hoy siguen muy vivos, en algunos casos, como las célebres hogueras, o se van perdiendo caso de los ritos relacionados con la recogida de agua de rocío, que recogida antes del amanecer adquiría propiedades mágicas, o la recogida de plantas, caso del saúco o la verbena.

Una tradición de esta fecha es la de las enramadas amorosas. Según Manuel Pardo de Santayana (Estudios etnobotánicos en Campoo (Cantabria), CSIC. 2008) los mozos elegían bonitas ramas de los árboles con las que se elaboraban las llamadas enramadas, que luego colgaban de las ventanas de las muchachas solteras para declararles así su amor. El llamado "Ramo de San Juan" consistía en ramas de fresno, chopo u otros árboles que se adornaban con lazos y regalos (rosquillas, dulces, etcétera) incluyendo algún mensaje. Si la muchacha rechazaba el ramo, es que el mozo no era del gusto de la Joven.

Del mismo modo se elaboraban  ramos grotescos para adornar las casa de la gente que no caía bien o a los que se tenía por vanidosos u envidiosos. Estos ramos se adornaban con espigas, espinas, cenizas etcétera. 

Asimismo, y como curiosidad, a las muchachas que habían quedado encintas fuera del matrimonio, siempre según Manuel Pardo de Santayana, se les ponían ramos de fresno con frutos, para incidir en el rechazo moral y social que el hecho suponía.

Si bien todos estos ritos se solían celebrar la noche de San Juan, también solían celebrarse en relación a las "marzas", que celebraban el anuncio de la llegada de la primavera, o en la fiesta de San Pedro, caso de San Martín de Elines por ejemplo.

Más Información:

  • Manuel Pardo de Santayana. Estudios etnobotánicos en Campoo (Cantabria), CSIC. 2008.
  • Ramón Rodríguez Cantón. El Ramo, el fuego y el agua. Ritos de la Noche de San Juan y del solsticio de verano. Cuadernos de Campoo. Nº 4. Junio 1996.
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