Daniel en el pozo de los leones


Una de las escenas más representadas en el catálogo iconográfico del medievo cántabro es la  la escena de Daniel en el pozo de los leones, recogido en la Biblia en el libro del mismo profeta. Es además una de las que cuenta con representaciones más bellas y de esmerado cuidado escultórico del catálogo románico montañés.

Representado de formas diversas, Daniel aparece en el centro rodeado por los leones, cuya actitud suele ser de sumisión, en algunos casos, como en el capitel de la Colegiata de Santa Juliana, lamiendo los pies de Daniel, e incluso, caso de un capitel en la Colegiata de Cervatos, apoyando los pies en el. Otra forma típica de representación es, en palabras de García Guinea, en lucha con los leones, como parábola de la lucha del bien contra el mal. En algunos casos se incluye la escena la presencia de algún ángel, que puede aparecer por duplicado. 

En Cantabria encontramos bellos ejemplos escultóricos de la escena de Daniel. De este modo podemos destacar la Colegiata de Santa Juliana, Santa María de Yermo, San Pedro de Cervatos o Santa María de Hoyos. También lo podemos encontrar en Raicedo, Rioseco o Aldea del Ebro.  En la mayoría de los casos se explica este recurso iconográfico como una reflejo del triunfo de la piedad sobre el mal, de la salvación y evidentemente de protección divina.Asimismo algunos historiadores lo relacionan con una escena típica de la iconografía de la época en oriente, la del señor de los animales.

Más Información:

  • Miguel Ángel García Guinea, Románico en Cantabria, Ediciones de Librería Estudio, 1996, pag. 326
  • Vicente Herbosa, El románico en Cantabria, Ediciones Lancia, 2002, pag. 78
  • Francisco de Asís García, Daniel en el foso de los leones. Revista Digital de Iconografía Medieval. Nº 1 (2009). UCM.