Iglesia de San Andrés


Reflejado con el nombre de San Andrés de Cayón en el Becerro de Behetrías de 1352, Argomilla se situa en la localidad de La Penilla, al Oeste de Santa María de Cayón. Ya en 1404, en el Apeo de Don Fernando de Antequera, aparece con el nombre de Argomilla y se cita entre los Concejos que conformaban el Valle de Cayón, constando, además, San Andrés como Abadía.

La Iglesia de San Andrés, declarada Bien de Interés Cultural de Cantabria en 1982,  consta de una nave única rectangular bastante ancha y alta, con cubierta de madera. Fue construida en la primera mitad del siglo XII. El ábside es semicircular y se accede por un arco triunfal rebajado. Exteriormente consta de tres lienzos separados por columnas adosadas, a modo de contrafuertes, y tres ventanas (de las que solo nos han llegado dos en la zona exterior), con columnillas con capiteles.Tanto las cornisas de la nave, como las del ábside, cuentan con una gran riqueza de canecillos historiados, algunos con animales, otros con figuras humanas.

La portada, resguardada bajo un pórtico, da al Oeste, bajo la torre. Consta de tres arquivoltas sobre columnas con capiteles historiados. Los capiteles del arco triunfal, en perfecto estado de conservación son bastante espectaculares, a mi parecer, así como los de las ventanas interiores del ábside.

A la izquierda del arco triunfal se conserva una pila bautismal, tal vez de origen románico, semiesférica, con decoración de dientes de sierra en la parte alta del cuerpo, así como gallones y una cruz incisa. En una nave situada a la derecha de la Iglesia, se conservan dieciocho sarcófagos medievales procedentes al parecer de la capilla de San Bartolomé en el Claustro de San Andrés. Todos ellos son de época medieval y en algunos se conserva la fecha, siendo la más antigua de las que conservan fecha, de 1169.

Las vistas desde el ábside de la Iglesia, dominando todo el valle de Cayón y la Sierra de Caballar, , son espectaculares. Merece la pena visitarlo, aunque si bien el exterior es de fácil acceso, ya que la reja que lo cierra no tiene candado, el interior es otra historia, como viene ocurriendo con otras tantas Iglesias románicas cerradas al público. Una pena.

Frente a la fachada de la Iglesia encontramos la Casona de Ceballos el Caballero, con una preciosa fachada de sillería con cuatro espectaculares arcos de medio punto precediendo al soportal. Tiene dos piedras armeras con el escudo de armas de Ceballos y el de su esposa. Si bien fue declarada bien de interés local en 2007 con categoría de monumento, sorprenderá, como me pasó a mi en la última visita, verla convertida actualmente en una vaquería.

Más Información

  • Miguel Ángel García Guinea, Románico en Cantabria, Ediciones de Librería Estudio, 1996. Pags.382-388
  • Vicente Herbosa, El románico en Cantabria, Ediciones Lancia, 2002. Pag.19
  • Enciclopedia del Románico Digital. Fundación Santa María la Real. www.romanicodigital.com

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