Ermita y Hospital de San Lázaro de Abaño

 


El pueblo de Abaño, situado en el término municipal de San Vicente de la Barquera y junto al actual trazado de la autovía del Cantábrico, alberga dos vestigios románicos, herencia de un pasado de mayor gloria, que a día de hoy se encuentran en un estado deplorable. Por un lado podemos contemplar las ruinas de lo que en su día fue la Casa de la Orden de Lacerados Malatos de San Lázaro de Abaño, conocido popularmente como el Hospital de San Lázaro. El edificio fue incluido en diciembre de 2003 en el 'Inventario del Patrimonio Cultural de Cantabria' con la categoría de 'Bien Inventariado' (Resolución de 1 de diciembre de 2003 publicada en el Boletín Oficial de Cantabria el 10 de diciembre de 2003).

En su fundación participaron la mayoría concejos costeros de Asturias de Santillana, donándose el templo así como casas y tierras, la mayoría cedidas por Pedro Juanes doña Yllana. Data de principios del XIII (1232), época de la que datan sus primeras Ordenanzas. Dichas Ordenanzas se vieron ampliadas en 1358 con la adición de seis nuevos capítulos y, en 1400, el Arcipreste de Aguilar, en calidad de Visitador Apostólico del Obispo de Burgos, impuso unas nuevas y extensas Ordenanzas, compuestas por 23 capítulos que se mantuvieron en vigor hasta la disolución de la Orden en el siglo XIX.

Se trataba de un Hospital para Leprosos, lazareto, tipo de construcciones que solían alejarse de centros urbanos de mayor envergadura por el peligro del contagio y a menudo iban acompañados por ermitas dedicadas a San Lázaro. En la zona de Cantabria encontramos mas Hospitales de este tipo, caso de los de Santander o Laredo, aunque no hay constancia de que ninguno de ellos prestase servicio más allá del siglo XVI, a excepción del que nos ocupa, que extendió su labor hasta bien entrado el siglo XIX, aunque bien es cierto que a partir de la segunda mitad del siglo XVIII la fundación comenzó a dar muestras de decadencia. El Lazareto albergaba las imágenes de dos Santos: María Magdalena y San Lázaro.

Actualmente, las tierras que albergan el Hospital han sido donadas por su propietario al consistorio de San Vicente de la Barquera. En estado de ruina, prácticamente total, su capilla constaba de una nave rectangular. La cabecera, también rectangular contaba con canecillos en el alero y un arco triunfal apuntado.

En cuanto a la Ermita de San Lázaro, está prácticamente en ruinas, aunque conserva su cabecera. Contaba con un ábside rectangular cubierto con bóveda de crucería y conserva aún en su fachada canecillos de sujeción de cubierta.

Lo más destacable de la ermita son sus pinturas murales. Los tres muros del ábside presentan evidencias del siglo XV de un gran valor iconográfico. En su estado actual los elementos de la cubierta y los muros parecen haber estado revestidos de una capa de encalado que cubría toda la superficie.

En el muro norte encontramos una interesantísima representación de dos barcos, iconografía que quizás se explique por su cercanía a la villa marinera de San Vicente. Actualmente se aprecian los cascos de dos navíos superpuestos verticalmente, uno encima de otro, de color rojo sobre fondo blanco, ejecutadas al fresco. Otros motivos interesantes desde el punto de vista iconográfico son una cruz, dos rosetas y un friso relleno de ajedrezado.

Más Información:

  • Miguel Ángel García Guinea, Románico en Cantabria, Ediciones de Librería Estudio, 1996.
  • Vicente Herbosa, El románico en Cantabria, Ediciones Lancia, 2002.
  • http://www.eldiariomontanes.es/v/20110828/region/region-occidental/propietario-lazareto-abano-dona-20110827.html
  • http://listarojapatrimonio.org/ficha/lazareto-de-abano/

Fotografías y Textos ©Óscar M. Ruiz

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